Ir al contenido principal

Me mamé de mi realidad

Con sorpresa recibí la noticia sobre el aumento, permitido por el Ministerio de Educación, a las matrículas. Dicho aumento va desde el 5% hasta el 7.5%. Digo que me tomó por sorpresa porque no es coherente la política social y económica del país. ¿Cómo es posible que el aumento de este importante rubro en la canasta familiar esté por encima del aumento al salario mínimo que se empieza a discutir y que según los primeros acercamientos estaría por debajo del 4%? Pregunto ahora: ¿Donde está Planeación Nacional? ¿Acaso no es trabajo de esta institución (palabra tan de moda por estos días) tener ordenadas y, valga la redundancia, planeadas, las acciones económicas y sociales del país? Pero si como esto no fuera poco, ¿Cómo es eso que el presidente se reune a puerta cerrada con los tres hombres dueños de las ensambladoras automotrices colombianas, para ver como les arregla el negocio en esta proxima reforma tributaria? No jodás, ¿Y dónde está la preocupación por el subempleo, por los muertos de hambres del Chocó, Putumayo y Caquetá, zonas destrozadas por el robo a mano limpia que le metieron a la egipcia, donde los faraones no caerán pues están emparentados con Tom y Jerry, hijos de nuestro presidente y llamados los "Grandes Empresarios del País", que si nadie lo sabe, a punta de manillas y basura, tienen tramado al mundo entero? ¿Alguien se ha puesto a preguntar la estructura de precios que manejan este par de explotadores? Pues mientras que les pagan una miseria a los artesanos, ellos agarran rentabilidades cercanas al 150% por producto. Me mamé de toda esta porqueria. Disculpen si se fue con algunos que otros errores de ortografía pero lo escribo con pasión, con rabia, pero con la voz de una protesta que de hoy en adelante seguiré colgando en mi blog y espero que otros se unan.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Carta de despedida a un amor ingrato

Con todo el cariño que te mereces debo decirte que  lo intente de nuevo pero falle,  la vaca estaba podrida. así es, quise darle amor pero no vale la pena,  me quiso humillar y pisotear, ahí tiene que jamas nadie la querra como intente hacerlo yo, se cree gran cosa y no es más que una quimera. No es más que miserables pedazos de ego adheridos sin orden alguno, a una montaña de carne insensible que vagara por la vida  sin sentir lo que es el amor verdadero, siguiendo tras ilusiones y mentiras,  viviendo una vida de falsedades iluminadas y embellecidas por la  putrefacción  de los seres.  ¿Te han amado alguna vez? ¿haz amado algo mas que la futilidad del mundo?.  No creo, eres miserable por dentro y yo podre amar de nuevo;   pero a ti  nadie te amara como lo he querido hacer yo, ¿quien pierde mas? ya puedes largarte de mi vida, me dices que seamos amigos;  hummm!!! déjame decirte que amigos los  testículos  y no se hablan,  sigue más bien tu errante camino de soledad in

El don que pervive, de Addiel Soto

El don que pervive Jairo Maestre era sin duda el peor : Sin interés por la escuela, despistado, con la ropa arrugada, siempre despeinado, uno de esos chicos del colegio de cara impasible, mirada inexpresiva, fría y distraída. Cuando la Señorita Marlene le hablaba, Jairo siempre respondía con monosílabos. Poco atractivo, sin motivación y actitud distante, no resultaba fácil quererlo. Si bien su maestra decía que quería a todos los de la clase por igual, en su interior no era totalmente sincera. Cada vez que corregía los trabajos de Jairo, experimentaba cierto placer perverso poniendo una X al lado de las respuestas incorrectas y, cuando ponía I en la parte superior de la hoja, siempre lo hacía con elegancia. Debería haberlo pensado un poco más; tenía el Boletín de Conducta de Jairo y sabía más sobre él de lo que quería admitir. El Boletín decía: 1er. Grado: Jairo promete en su trabajo y su actitud, pero tiene una mala situación familiar. 2do. Grado: Jairo podría dar más. La madre está

Corriendo por el puesto

Ibagué sigue en la cúspide del desempleo. Cada vez que hacen reconteo, si no somos reina, somos virreina o al menos de primera princesa no bajamos. Es que conseguir trabajo en Ibagué es doblemente complicado, porque no solo hay que prepararse sino además conseguir padrino político: un tutor que haga carta de recomendación o “pegue la llamadita” a dar el “espaldarazo” a ese insigne seguidor y conseguidor de voticos. Por eso los profesionales de Ibagué deben o arrodillársele al político de turno para que les consigan un empleo de baja remuneración, o en el mejor de los casos, en algo que no fue lo que estudió, pero “en tiempo de guerra cualquier hueco es trinchera- decía mi abuelo-”. Quienes no están de acuerdo prefieren irse a buscar futuro en otra ciudad, incluso otro país, dejando atrás su vida y su ciudad, y así sigue el éxodo, la masiva fuga de cerebros… y se nota que se han ido bastantes cerebros si vemos los que nos quedaron gobernando. Entre otras cosas; ahora están de mo